martes, 29 de marzo de 2011

Quedada flash en Mallorca

Mallorca es pequeña, peluda, suave; tan blanda, que se diría toda de algodón verde, muy verde. Y grande, casi el doble que Tenerife. Y llaaaaaaana, llana, llana. Llanísima. Dicen ellos que en una esquina de la isla tienen una sierra, pero entre nosotros, creo que es lo que un chicharrero llamaría “escalera”. Para alguien que ha crecido toda la vida asociando islas con montañas resulta raro, pero me encanta. Ojalá Santa Cruz fuera así de plana. No acabarían todos los camellos en el mar si te olvidas del freno de mano al aparcar (chiste de africanos patrocinado por Worm).

El finde ha sido corto, y rodeado de la gente de Mallorca se ha hecho más corto aún. Hubo pedal, zombies (Jill y yo equipo for the win), pateadas por Mallorca y Valldemossa, gelatina de esa que me da alergia e incursiones en la gastronomía mallorquina, que básicamente consiste en untar cosas en pan y listo. Vamos, más o menos mi nivel de cocina XD Me lo he pasado como un enano y tengo unas ganas locas de volver y terminar lo que empezamos en el Gomila y acabar todos abrazando farolas. Que sepáis que tenéis las puertas de Piso Franco abiertas para cuando se os cruce el cable de hacer una visita a un pobre zorro expatriado. A mi casera no le importa que traiga animales a casa =D Eso sí, más os vale traer embutido de algún animal en peligro de extinción.

Y me voy a ver Sucker Punch para poder criticarla luego como está haciendo todo el mundo =B

miércoles, 23 de marzo de 2011

Hoy es domingo

Hoy hace un día frío y gris. Empezó a ponerse malo ayer tarde, y desde la noche casi no ha parado de llover. Había quedado con H@n bastante temprano para ir a ratear internet de banda ancha a su uni, pero cuando sonó el despertador y oí la que estaba cayendo, lo apagué a tientas, me di la vuelta en la cama (mi cama cómoda y calentita) y volví a quedarme sopa, soñando con dos saltadores de trampolín rusos que hacían auténticas virguerías. Uno de ellos incluso aprovechó la velocidad de su caída para curvarse una vez en el agua y, sirviéndose del impulso, saltar por encima de un rompeolas cercano como si fuera la ballena Willy. Cosas de ver Teledeporte antes de ir a la cama.

Unas dos horas después la sed me hizo recobrar la consciencia. Seguía cayendo la de Dios. Asomé una manita por debajo de las mantas para coger el agua y de paso le envié un sms a H@n para avisarle de que no iba (ejem). Por un momento me planteé asomarme a la ventana a ver cómo iba el mundo, pero me hallaba en un estado de paz tan profundo y absoluto en la cama (mi cama cómoda y calentita), que sabía que si me daba la vuelta volvería a quedarme dormido con la misma (y eso no me pasa a menudo). Sólo por experimentar me di la vuelta, a ver si era verdad.

Cuando volví a abrir los ojos eran las doce del mediodía (aunque eso no lo sabía todavía) y, por lo que podía oír, seguía lloviendo. Fue un despertar de libro, uno de esos en los que has descansado tanto y tan bien que te despiertas solo y perfectamente despejado. De buen humor, incluso. Con la cantidad de compromisos que nos hacen madrugar y de ruido ambiente que nos jode el sueño, despertarse así es un pequeño lujo que hay que paladear al máximo. Me estiré a un lado y al otro y remoloneé un buen rato bajo las mantas aprovechando el calorcito. La verdad sea dicha, creo que podría haberme pasado el día entero en la cama sin el más mínimo asomo de vergüenza, de lo cómodo que estaba. Pero en fin, siempre hay cosas que hacer, así que me levanté de la cama (despacito para no perder todo el calor de golpe), y con las legañas puestas fui a calentar la leche para los cereales.

Con el microondas de fondo me acerqué a la ventana y vi que, efectivamente, había estado lloviendo toda la noche. El cielo está totalmente cubierto y de un fuerte color gris, y el viento barre los naranjos de la calle. Viendo el día y teniendo en cuenta lo bien que había dormido, ahí mismo decidí que hoy sería domingo, día de no hacer absolutamente nada y sentirse bien por ello. Algo bueno tiene que tener ser un ni-ni. Así que con el tazón de cereales me he venido aquí a poner por escrito lo vago que soy. Y ahora, si me disculpan, voy al sofá con un par de libros a calentarme bajo las mantas (mi sofá cómodo y calentito) y no hacer nada productivo. Aún con el pijama y las legañas puestas, faltaría más. Es domingo.

lunes, 14 de marzo de 2011

Carnival blog: Superpoderes subestimados

Nos ha lanzado Worm una propuesta desde su blog, hacer un post temático sobre superpoderes subestimados. No sé por qué en un un principio había asociado subestimado con cutre, y estaba pensando en poderes como el de Meg en aquel capítulo de Padre de Familia en que les caía un camión cisterna de residuos radioactivos encima de la casa y todo lo que lograba era hacer que las uñas le crecieran muy rápido. Pero tras leer los posts de H@n y Jill me he dado cuenta de que una cosa no tiene que ver con la otra, y ha sido coser cantar. De Kurai y su Ambipur del Edén vaginal ya ni hablamos. Ese se lo iba a regalar yo a una compañera que tuve en el insti, la pobre.

Pues imaginémonos que estamos en la cola de los poderes del Carreful en tiempo de rebajas, y que cuando llegamos al mostrador todos los poderes buenos ya están cogidos.

-¿Tiene uno de intangibilidad para atravesar paredes y poder robar bancos?
-Nopes, no me quedan.
-¿Y uno de teleportación para poder robar bancos?
-Tampoco.
-¿Poder cambiar de aspecto a voluntad?
-¿Para poder robar bancos también?
-Nah, para transformarme en una tía buena y [Censurado] [Censurado].
-Eh... No. Y está usted dándome miedo. Por favor, elija y márchese de una vez.
-Jo.

Ya no puedes volar, ni ser inmortal (no entiendo por qué nadie quiere ser inmortal. ¿Que se te muere la familia y amigos de viejos? ¿Y qué? ¡Tienes toda la vida para conocer gente igual o más cojonuda!), ni leer mentes, ni ná. Sin embargo hay poderes poco glamurosos a los que se les puede sacar mucho más partido que a poder prenderte fuego sin quemarte. En mi caso, elegiría:

1.- Dominar cualquier forma de comunicación habida y por haber. No hay nada que me frustre más que ser incapaz de comunicarme con alguien. Con este poder las molestas barreras idiomáticas desaparecen, y con el palique que me gasto le iba a sacar cantidad de partido. Además, tengo un fetiche con las asiáticas y aprender esas lenguas siempre me ha parecido un coñazo. Problem solved.

2.- Poseer una memoria eidética. Este es un poder que todos invocamos en época de exámenes pero del que luego todo el mundo se olvida (ironías de la vida). Acordarme absolutamente de todo lo que he visto con estos ojitos, siendo al mismo tiempo capaz de administrar esa memoria borrando lo que no me guste. Se acabó estudiar, con ir leyendo el libro a cachos mientras cagas podrás citarlo de corrido en el examen. Iba a opositar por deporte, tan sólo para entrar en el libro Guinness como el tío más odiado de España. Eso sin contar que podrías aprender a hacer literalmente de todo a la primera, ganar cualquier concurso de la tele, y ser capaz por fin de sacar más trapos sucios del pasado que tu novia en una discusión. Vamos, la leche.

3.- Este último no es realmente un poder, sino un cruce de cables cerebral. Hablo de la sinestesia, o mezcla de sentidos. Un sinestésico puede, por ejemplo, y cito a la Wikipedia: “oír colores, ver sonidos, y percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con una textura determinada. No es que lo asocie o tenga la sensación de sentirlo: lo siente realmente”. Es común que los sinestésicos tengan asociado un color a cada número o letra del abecedario, independiente de aquel en que esté escrito. O que incluso los perciban con una personalidad propia o les generen sensaciones. Ir a un concierto y sentir físicamente cada una de las notas, o verlas volando como colores sobre el escenario debe ser algo increíble. Aunque depende de la música, en uno del Trío Zapatista igual acabas vomitando por los rincones. Añade la Wikipedia: ”La sinestesia es un efecto común de algunas drogas psicodélicas, como el LSD, la mescalina o algunos hongos tropicales”. Imaginaos una vida así. ¿Sabes la pasta que te ahorras? ¡Y sin quedarte tonto! Algunos sinestésicos famosos son Nabokov, Boudelaire, Kandinsky, Stewie Wonder o el inventor Nikola Tesla. Ahí queda eso.

Esos son mis tres poderes. Una vez hecha la lista, toca elegir entre quedarnos con ellos o elegir un superpoder mainstream tó molón en su lugar. Al principio lo tenía claro, pero después de explicaros con detalle en que consiste cada uno de ellos, me los quedaba sin pensarlo dos veces. 3 > 1, de toda la vida.

¿Y a vosotros qué se os ocurre?

viernes, 11 de marzo de 2011

Bonus

Ya me encuentro sano y salvo en tierras peninsulares. Ha sido una mudanza en tiempo récord gracias a que todas mis pertenencias cabían en una mochila y una maleta celeste la mar de femenina. Una, que es coqueta por naturaleza. Creo que sólo los espías de élite y los inmigrantes ilegales viajan más ligeros de equipaje que yo. Nada más llegar he comprobado el estado de las niñas de mis ojos, a saber: portátil, Kindle y tableta gráfica. Viéndolas sobra la mesa, cualquiera se cree que ando buscando trabajo porque no tengo un duro. Luego ha venido el resto del equipaje, pero como digo he tardado poquito. Afortunadamente logré esquivar los intentos de mi madre y mi abuela de inflarme el petate con cosas de comer, algunas tan WTF como un bote de salsa de tomate (en su defensa diré que el ketchup Libby's está muy rico y aquí no hay). H@n se ha quejado porque no le he traído un queso, pero bastante olor ha cogido ya la ropa por llevar los zapatos en la maleta.

He tenido mi momento ninja en el aeropuerto. Siempre me pasa cuando viajo con Ryanair, sobre todo ahora que se están poniendo tan estrictos con el equipaje de mano. A simple vista es obvio que la mochila de 40 litros que siempre cargo llena a reventar no cumple las medidas ni de coña, pero por algún motivo suelen abrir la mano en lo referente a mochilas. O eso creo. Realmente lo achaco a mi sonrisa encantadora y al hecho de no dar nunca la espalda a las azafatas para que no vean que llevo la casa a cuestas como los caracoles. Cualquier día me dan el disgusto y me hacen facturar, pero me gusta el subidón de pasar el control sabiendo que estoy infringiendo las normas. Sobre todo con el dinero que me ahorro en cada viaje. Llamadme rebelde, si queréis.

Y ahora os estoy escribiendo desde la cama, a través de un cacharro usb de estos que te conectan a internete, y que sorprendentemente pilla cobertura en el búnker que es Piso Franco. Así que son dos las buenas noticias de hoy, estoy instalado y conectado con el exterior^^ Gracias a eso os puedo dejar el dibujito que hice para acompañar el post de ayer, pero que con las prisas al final me olvidé de añadir. Hale, sin retocar con photoshop ni nada, a pelo, que es como sabe.


Una vez más, gracias a todos por lo ánimos y los consejos =) Calidad de bloggers con los que me junto, oiga. Mañana empiezo a callejear para no perderme como un piojo y a buscar un banco de estos que usáis los malditos colonos españoles para hacerme una cuenta, que por lo visto aquí sólo hay un Cajacanarias (sorprendentemente). El que más cajeros tenga por la ciudad me vale, mismamente. ¡Nos vemos!

P.D.- ¿Qué os parece la nueva plantilla? Yo creo que ha ganado bastante, pero claro, qué voy a decir. Lo próximo, el avatar.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Moving

Ya sabéis que no soy muy dado a contaros mi vida en el blog, pero ¡bah! , un día es un día. Además, si no, vais a perder el hilo de la historia.

Prosigo con la búsqueda de curro y máster. La cosa está malita, malita en ambos frentes. Tal y como anda el patio no es que aspire a buscar un trabajo relacionado con mi diplomatura (tampoco sabría cómo realizarlo, siendo sincero. En tres años de carrera nadie nos ha enseñado a usar programas de nóminas, redactar contratos o mediar entre la empresa y la Seguridad Social, que viene siendo justo lo que uno necesita para llevar a cabo su trabajo. Parece ser que nadie ha comentado a la excelentísima junta de mi facultad que los empresarios no están muy por la labor de contratar a gente si luego tienen que formarla ellos. Qué cosas), pero es que ni siquiera McDonald's ha querido contratar gente para Carnaval, y eso que estaba dispuesto a tirarme toda la noche ahí atendiendo borrachos disfrazados. Por el otro lado, los únicos másters que veo que parecen valer la pena tienen unos precios de turismo; vamos, que cuestan lo mismo que un coche con la diferencia de que no cuentan con una financiación tan flexible. Mi presupuesto (¿presuqué?) no me permite irme un año a estudiar fuera pagando esos precios ni de broma. Quizá ahorrando un par de lustros...

Este cúmulo de circunstancias más algunos asuntos familiares me han motivado a pegar una primera tentativa de vuelo fuera del nido. H@n, en su infinita generosidad (tengo que hacerle un poco la pelota ahora que es mi casera) me ha ofrecido colonizar Piso Franco durante un tiempo para tratar de buscar trabajo allá. Sé que en Valencia la cosa también está jodida, pero es imposible que sea peor que aquí. No lo digo yo, sino las estadísticas. Ahora ando con los preparativos de última hora, haciendo maletas y listas y listas de cosas de las que me voy a olvidar porque todo está siendo un poco rápido. A mediados de la semana pasada cobró fuerza la idea, el lunes compré el billete, y mañana a estas horas andaré haciendo tiempo en el aeropuerto a que salga mi avión. Hale. Por culpa de las Fallas los precios andan locos, así que o iba mañana o tenía que esperar a final de mes, y tampoco era plan. Al menos me ha dado tiempo de despedirme de la mayoría de los amiwitos, como Peibol o Lillu (os voy a echar de menos croquetillas^^), aunque teniendo en cuenta que estaré en Valencia hasta que: a) me dure el dinero; o b) Han se harte de mis chistes de croquetas, igual no pasa tanto tiempo hasta que nos volvamos a ver.

Ahora soy un manojillo de nervios, triste por quienes dejo atrás, emocionado porque me piro por fin, con miedico por el qué pasará y sin querer creérmelo mucho porque el batacazo no sea muy grande si me tengo que volver antes de lo que pensaba. Gente de Valencia, ¡preparaos! Que viene el lobo zorro^^

P.D.- La única pega de Piso Franco es que no hay internet (esa niña que acaba de gritar ha sido Enjuto Mojamuto sufriendo una lipotimia), así que voy a estar un poco desconectado de todo. Ni msn, ni redes sociales... ni blogs, ni contacto con el mundo. Va a ser la parte más jodida, así que no me falléis vosotros y aprovechéis para huir como ratas, ¿eh? Intentaré mantener esto lo más vivo posible^^

martes, 1 de marzo de 2011

Croqueta, esa gran palabra.

"Yo he visto cosas que no creeríais... Croquetas ardiendo más allá del Cinturón de Orión..."

Soy una persona de chascarrillos. Me encantan las bromas privadas y las coletillas, hasta el punto que, a simple oreja, mi vocabulario puede parecer bastante limitado. Además, tiendo a coger palabras y despojarlas de su significado inicial para darles el mío propio, lo cual me lleva a meterme en más de un malentendido. Si a esto añadimos que al hablar uso una ingente cantidad de tacos (que no percibo como tales, sino como simple enfatizadores de la frase), se pueden producir situaciones curiosas. Una de las palabras que más mosqueos y malentendidos me ha causado a lo largo de los años es "mierda". Para la mayoría de vosotros significará justo lo que parece, un truño o algo que no vale un duro. Para un par de selectos comensales incluso significará comida. Para mí, además, es sinónimo de "cosa". Ni buena ni mala, simplemente una cosa. Así que si alguna vez me invitan a comer a su casa y luego voy por ahí diciendo que estuve comiendo unas mierdas, que nadie se lo tome a mal porque no me estoy metiendo con su comida. En serio. Si no me gustara, no me la comería. Como el tomate, que eso sí que es una mierda.

De vez en cuando, además, se me mete una palabra o expresión en la cabeza y durante un tiempo ya no hay quien me la quite. A veces la cosa llega a durar años. De ahí que mi nick sea Zorrocloco, que diga "creua" en vez de "cruza", o que cada vez que alguien dice la palabra "flash" yo añada "¡ah-aaaah!" como en la canción de Queen. Me puedo poner pesadito cuando me da por repetir algo, lo sé, pero es parte de mi encanto zorruno.

Últimamente me ha dado por la palabra "croqueta". Díganlo en voz alta: "croqueta". ¡Suena genial! Tiene una musicalidad propia que hace que a uno le entren ganas de repetirlo una y otra vez, en toda clase de contextos (o incluso sin venir a cuento, que nunca está de más). Pero como sé que a la gente puede resultarle chocante encontrarse de repente con un zorro parlante que no pare de decir "croquetas", voy a intentar venderos un poco el término, a ver si el efecto blogger me ayuda y popularizamos este gran vocablo. Porque, evidentemente, cuando digo "croqueta" no suelo estar refiriéndome a la comida. Casi nunca, de hecho. Así que vamos a ver situaciones en las que cabe usar esta palabra (mil y una, es la leche de versátil). Ejemplos:

-cuando alguien se la pega por torpe.- Estás en fail.org viendo el vídeo de un chaval a punto de grindar una barandilla con unos patines, y ya sabes cómo va a acabar la historia: con reventamiento de huevos. Ese tío es una croqueta.

-cuando alguien se demuestra inútil para la realización de una actividad sencilla (como yo usando Photoshop, sin ir más lejos):
- A ver, abre el correo. No, eso es una carpeta. Abre el msn y de ahí abres el correo. Haz doble click en el icono del msn. Doble click. Un click, y dos clicks. Seguidos. No, eso es click derecho. ¡Pero para qué vuelves a abrir otra vez una carpeta, jodía croqueta!
-¡Un respeto que soy tu madre!

-como apelativo cariñoso (of course!):
-¡Pst!
-Qué.
-Cariño.
-¿Qué quieres?
-Croquetita del amor...
-Te estás rifando una hostiaaa...

-como forma de saludo:
elzorrocloco dice:
croqueta?
amigo dice:
croqueta¿?
elzorrocloco dice:
croquetaaaaa!
amigo dice:
qué coño...?
elzorrocloco dice:
ahora hazte el longui, pero me has devuelto el saludo =D

-como final alternativo de citas y dichos populares, añadiéndoles una pizca de salero:
"A quien madruga, croquetas". Que seguro que le hacen mucha ilusión.
"A nadie amarga una croqueta". Qué gran verdad.

"Cro, croquet, croquetas"

-como medida de hermosura:
-Ahora miro fotos de mi época tonel y flipo. ¿Cómo podía tener grasa en las sienes?
-Juas, ahora quiero ver fotos de tu etapa croquetoide XD

-como forma de descender dunas y montículos de tierra.

-como modo de nombrar al proceso que se da cuando sales del mar y una ráfaga de viento te forra de arena de pies a cabeza, de modo que cuando llegas a la toalla la doblas y la guardas para no llenarla de ídem.

-y por último, claro está, como nombre de un tipo de comida que, cuando eras pequeño, siempre venía rellena de pollo (según tu madre):
-¿De qué son estas croquetas?
-De pollo, como a tí te gustan.
-¿Seguro...?
-¡Pues claro!
-Este pollo tiene espinas.
-Que no, eso son huesitos de pollos chiquitos.
-¿¿Son... bebés de pollo...?? Ó_Ò


Como podéis ver, pocas palabras en el castellano pueden dar más juego que la humilde croquetita. Esto es sólo la punta del iceberg, estoy seguro de que vuestras mentes pueden encontrarle aún más significados, dotándola de vida. De aquí a salir en la Diccionario de la RAE, un paso. Así que ya sabéis: hora de poner una croqueta en vuestras vidas (¡que a nadie amarga!).