lunes, 28 de junio de 2010

Gamers

Vuelven mi madre y el Marino (su marido) de pasar unos días en Sevilla, dar paseítos, visitar Córdoba, alabar la puntualidad de los trenes de cercanías de RENFE (sí, yo tampoco lo entiendo), y cosas varias. Entre otras visitas de índole cultural se han dado un salto por el FNAC y comprado un par de juegos. El último Call of Duty y uno de submarinos para PC, que al Marino le encantan ponerse jueguitos de guerra en el portátil haciendo que mi casa suene como el principio de Salvar al soldado Ryan, y el Wii Fit (dejando muy claro que esto era para mi madre). Todos noveleros ellos con sus compras.

La primera en la frente. El Call of Duty es para Playstation. Mi madre se pone a echarle la bronca al Marino por seguir tirando dinero como si creciera debajo de las piedras (recordadme que haga un post sobre eso), y él a quejarse porque los juegos de Play y de ordenador son iguales.



Echen un ojo a ver si le ven alguna diferencia. Apuesto euros contra áfricos a que el que cogió estaba en un enorme stand lleno de juegos de Playstation.

La segunda llegaría en breves, mejor incluso que la primera, cuando mi madre paró de abroncar al Marino y le pregunté por el Wii Balance (la mierda esa en la que te subes para hacer los ejercicios). Pone cara de sorprendida e indignada y me dice:

-¡Te creerás que con el cacharro ese el juego valía lo menos 80 euros! Vamos, ni loca, mañana me voy al Decathlon a por uno, que allí los venden baratos...

Tal para cual.

Hombre, a una mala, si le pegamos por debajo un mando de la Wii...

miércoles, 16 de junio de 2010

La Zorrocueva

Con ese título bien podría haber puesto tranquilamente una foto del exterior de la biblioteca de mi facultad, pero como oficialmente ayer terminé los exámenes de junio (justo un día antes de empezar a estudiar para los de julio, curiosamente), he decidido que os voy a enseñar donde paso la mayor parte del tiempo que ando por casa. El Zorrohabitat. Y lo voy a hacer ahora porque después de un mes de no hacer otra cosa que estudiar cof, cof y sin tiempo para limpiar ni siquiera las migas de la mesa del ordenador, producto de comer un bocata mientras sigues estudiando cof, cof, joder, qué tos, hoy por fin he podido meterme a fondo con el cuarto sin sentir que en realidad lo estaba haciendo para no estudiar.

He sacado una de mierda que me sorprende no haber muerto asfixiado cualquier noche. Cualquiera diría que ha caído calima.

Polvo aparte, hay algo liberador en el hecho de terminar una etapa de lo que sea (fin de curso en mi caso) y comenzar a organizar y ordenar tu espacio para lo que viene, librándote de todo el lastre y la basurilla acumulada. No conozco a nadie a quien esto no ponga de buena humor. ¡Nuevas perspectivas, nuevos planes! Es como una limpieza kármica, si fuéramos gilipollas. Además, el cuarto ha quedado especialmente ordenado y bonito, y como no creo que dure así mucho tiempo, aprovecho para dejar testimonio gráfico:


Esto es lo que se ve desde el marco de la puerta. Podéis comprobar qué utilidad le doy a la mesilla de noche XD No sé si había aparecido alguna vez, pero he ahí el Zorroluche, el zorro de peluche (a original no me gana nadie), hecho a mano por niños valencianos del Tercer Mundo por H@n. El fondo de pantalla es del webcómic Happle Tea, con el que seguro que se echarán unas risas. ¡Ah! Y sí, lo que hay debajo de la pantalla del ordenador es un diccionario. Así me queda a la altura de los ojos y no tengo que doblar el cuello. Luego dicen las malas lenguas que uno no aprende nada en la carrera...


Avanzamos, giramos un poco y ¡voilà! Cómo me gusta ver esa mesa despejada, y qué poco tiempo lo está... He quitado todos los papelotes del año y los he sustituido por postales de sitios donde he estado, que aparecieron al ordenar los cajones. No se aprecia, pero ahí están Valencia, Madrid, Perpiñán, Dublín... El mapamundi tomolón, es obra también de H@n. Lo hizo después de nuestra primera gran escapada, cuando decidimos coger a Magnus (el viejo Seat Toledo de El Jefe) y marcharnos a Francia porque esa tarde nos aburríamos. También clavé a la pared la rutina de ejercicios que estoy siguiendo cof, cof, a ver si viéndola a cada rato me motivo (o me acuerdo, al menos). Pecosa, Loco, tampoco se aprecia muy bien, pero la foto del niño que hay en el corcho soy yo de nano vestido con la equipación del Barça de Cruyff. Padres... XD


Fijarse qué elegancia de edredón. Y sí, la cama es de matrimonio, desde los 17 años. Anda que no da juego eso XD Aunque luego no me acostumbro a dormir con nadie al lado, porque siempre me quedo frito en diagonal. Estas dos estanterías están aún más petadas de libros y cómics que las otras, y eso que he cogido todos los tebeos de grapa y los he encerrado en el armario. Necesito una de esas cajas con ruedas para meter bajo la cama. En lo alto de la estantería podéis ver el negativo del cuadro de la foto anterior. By H@n, obviamente. De lo cual podemos deducir que antes de conocerla mi cuarto no tenía decoración, básicamente XD


Y esto es lo que se ve desde mi cama. El interior de los armarios empotrados (sé de alguna que flipa con estos armarios) mejor no lo enseño o rompería la armonía del conjunto. Y que conste que no soy de los que ordenan moviendo el desorden a otro sitio XD

Ahora, unos detalles:


Primer plano del Zorroluche, que se lo merece. Es una pasada, y uno de los primeros artículos de merchandising de Zorrocloco Enterprises. Algún día valdrá millones. Un aplauso para el trabajo que le costó a H@n hacerlo, por favor.


Pero no es lo único que tengo por el cuarto relacionado con zorros. El otro día Peibol apareció donde habíamos quedado con el cuento del Zorrito Fito, un encanto (el cuento y Peibol por el detalle). Cuidado, puede que el Zorrito Fito sólo tenga ocho páginas y el equivalente a un párrafo de texto, pero ya va por su tercera edición. A ver quién de los presentes puede decir lo mismo. Es el magnetismo del zorro, sin duda.


Me hace gracia porque es un poco porno; Fito se pasa el día jugando con su colita. Truly Zorrocloco, cof, cof.


Hand-made art by H@n. El agujero de la pared al ir a colgarlo es mío =B


Detalle del mapa de Europa que cogí de Avalon House en Dublín. Voy marcando en él los viajes que hago. Salvo el de Londres y el de Sanlúcar, todos los demás los hice durante el año pasado (vamos, que me cundió). Lo sé, soy un flipado, pero me encanta mirarlo. Echarle un ojo porque igual cuelgo uno con rutas nuevas después del verano. Con estas cosas nunca se sabe.

Pues ya habéis visto las paredes entre las que me he estado moviendo los últimos diez años. ¡Ahora sabéis un poco más de mí! (¡Chan, chan, CHAAAAAN!). Como decía mi profesora de música: ¿Dudas, preguntas, ruegos, sugerencias? A ver si alguien se anima a seguirme el rollo. A más de uno le vendría bien ordenar el cuarto ;)

sábado, 12 de junio de 2010

Daniel Cohn-Bendit

Sólo por esto ya se me han quitado las dudas sobre a quién votar en las próximas elecciones europeas:



Por si alguien se está preguntando cómo discursos como este no aparecen abriendo el informativo del mediodía, cómo es que se acaban de enterar por aquí de que los rescates a Grecia por parte de su familia europea son en realidad préstamos a un interés usurero y que por lo visto hay tensiones entre Grecia y Turquía (a quienes, hipócritamente, les estamos vendiendo armas mientras la UE predica la paz para todos los pueblos de Europa), les recomiendo el libro de Noam Chomsky titulado Media Control, en el que habla de cómo los medios de comunicación se han transformado en una herramienta de propaganda económica y gubernamental. Lo descubrí el otro día entre las novedades de mi biblioteca y me ha resultado interesante y ameno; tanto, que iba a irlo traduciendo al castellano en el blog (es bastante corto), pero he descubierto que se me han adelantado. Link aquí. Chomsky me sonaba vagamente de mis tiempos en Filología Inglesa, no tenía ni idea de que también se dedicara a hablar de política y sucedáneos. Me ha sorprendido muy gratamente.

Normalmente me abstengo de hacer recomendaciones de este tipo porque la gente me mira como si fuera un conspiranoico o directamente me ignora... Pero oye, a mi también me gusta enterarme de las cosas. Hablando de lo cual, el vídeo lo he descubierto en este blog.

domingo, 6 de junio de 2010

viernes, 4 de junio de 2010

Cabezazos en la pared

No sé si lo sabéis, pero mi carrera es una diplomatura, no una licenciatura. Y la empecé hace tres años. Vamos, que se supone que tengo que irla terminando ya. De hecho, me quedan sólo cinco asignaturas, ¡pero qué asignaturas, oiga! Se ve que en la facultad están al tanto de lo que nos gusta estar allí y quieren facilitarnos uno o dos años más de estancia, porque todas las más jodidas las han puesto en el último curso.

Una de ellas es Derecho Tributario, también conocida como: "Cómo hacer una declaración de la renta con folio, bolígrafo, calculadora y mucha memoria". Es curioso, porque no conozco a NADIE que sepa hacer a mano una declaración de la renta. En mi desesperación, pedí a mi madre que preguntara en su sindicato al que le hace la declaración todos los años si podía darme clases, que yo le pagaba lo que fuera y (ejem) como fuera. Su respuesta fue: "No, si yo lo que uso es el programa padre, que te lo calcula todo él sólo. De resto no tengo ni idea".

No sólo la asignatura es una putada, y el derecho más desnaturalizado que he visto nunca, sino que encima tengo uno de esos profesores. Esos que acaban de llegar a la universidad y están que no cagan con compartir sus conocimientos. No tienen mucha idea de lo que están haciendo, pero intentan suplirlo con energía y buenrrollismo. Luego te suspenden porque no hay Dios que aprenda una mierda con ellos, pero de buen rollo. En mi caso es un cachitas trajeado que llegó a clase tres semanas después de empezado el curso (asignatura cuatrimestral) y que hizo babear a todas las chavalitas. A las dos semanas las chavalitas babeaban ante la posibilidad de que un rayo partiera en dos a aquel inútil.

Ni siquiera me tomé la molestia de presentarme, la dejé para julio directamente. No entendía nada, nadie a mi alrededor entendía nada, la ley es para cogerla con calma (digamos mes y medio, dos meses) si vas a estudiar por ahí y no tenía dinero ni tiempo para clases particulares. Es más, los que fueron a una famosa academia cercana a mi universidad suspendieron también. Imagínense. Pero hete aquí, oh albricias, que en una pequeña zona de la galia un reducto de valientes estudiantes había encontrado el aprobado en manos de un tipo que por cómo me lo pintaron, era un genio del Derecho Tributario. E iba a dar un curso intensivo para aquellos duros de pelar que iban como yo a julio. Aún había esperanzas. Así que les pedí el número, y dije: Ya lo llamaré un día de estos (finales de marzo).

Y pasaron los días, y después las semanas, muy concentrado yo en mis estudios (ejem) y en mis cosas. Y dije: "Debería ir llamando ya. Un día de estos" (mediados de mayo).

Y hete aquí (again), que hoy miré como quien no quiere la cosa la libreta donde voy apuntando las tareas pendientes, y observé, subrayado varias veces y con grandes exclamaciones: ¡¡LLAMAR TRIBUTARIO!! Y como no soy persona a la que le guste posponer las cosas, me dije: "Pues voy a llamar".

-Hostia, chaval, justo hemos empezado el miércoles de la semana pasada. Ya no puedo coger a nadie, tengo la clase masificada.

No, imposible.

-¿Estamos hablando de gente que se presenta en julio?

-Sí.

-¿Julio?

-Sí, julio.

-¿Ju-LLLLLLLLLIO, con ele?

-...

-Pero, ¿no era un curso intensivo de diez días?

-¡Qué va! La materia es muy densa, si no empiezo un mes antes no me da tiempo. Pero bueno, si quieres llamarme para la próxima convocatoria... ¿Cuándo la tienes?

-Febrero del año que viene.

-Ouch.

Ahora, si me disculpáis, necesito una superficia lisa y dura donde posar mi cabeza con fuerza repetidamente.