viernes, 19 de diciembre de 2008

Psico-odisea

Os estaréis preguntando dónde he estado, seguro (y si no, os lo preguntáis ahora). La verdad es que las obligaciones del MundoReal(tm) me tenían saturado, y ni me sentía especialmente ocurrente ni me pasaba nada digno de mención. O pensaba yo que no.

Pero hete aquí que cual tragedia griega, los hados, el destino, o el Unicornio Rosa Invisible (ese maldito bastardo hereje que intenta robar adeptos al santísimo MVE), confabulábanse contra mí sin yo saberlo. Estaba a punto de emprender un viaje lleno de sobresaltos, milagrosos giros de los acontecimientos y, sobre todo, decepciones. Iba a embarcarme en... La Odisea de mi Trabajo de Psicología (como alguien escriba psicología sin -p en los comentarios, le doy).

Toda esta historia comienza una gélida noche (para los estándares canarios. Échale quince grados). El viento golpeaba el edificio haciendo ulular las grietas de mi ventana. Yo, el Zorrocloco. con los pies helados pese a llevar puestos dos pares de calcetines (el arquitecto que proyectó mi edificio era una fuera de serie; cualquiera no logra que haga más frío dentro que fuera), hallábame tumbado bien arrebujado en una manta, luchando por mantener los ojos abiertos y fijos en el portátil, a la vez que torcía el gesto con las descaradas referencias religiosas de El príncipe Caspian (ya, ya sé que los libros son iguales). En mi mente, una vocecilla me decía que sería buena idea ir ya a la cama, metiendo primero los archivos del trabajo en el pendrive para imprimirlos al día siguiente en la facultad y ponerlos en común con el resto de compañeros. El tiempo se nos echaba encima y mucho me temía, dado el carácter disperso de mis compañeros, que no íbamos a entregar en fecha.

Como quiera que soy un zorro diligente y centrado decidí acostarme de inmediato, cerré la película con decisión, miré mi correo, abrí un momento el tuenti, leí quince tiras de Multiplex, comprobé el Google Reader y me puse a fregar la loza. Mientras me cepillaba los dientes después del pequeño tentempié (estar en la cocina me da hambre), tuve la ligera impresión. de que se me olvidaba algo. Y que ese algo tenía que ver con el portátil. Tras terminar con mi ritual de aseo nocturno, desenchufé el ordenador del salón y lo llevé a mi dormitorio. Perfecto. Y sin dilación alguna me acosté, sin meter nada en ningún sitio (ejem).

Sobre lo que pasó durante la noche haremos una pequeña elipsis (baste decir que me despertaron unos gritos procedentes del baño, cosa harto extraña pues me hallaba solo, y que tras entrar en el cuarto armado con una edición en tapa dura de Wachtmen descubrí a una diminuta y peluda criatura dentro de mi plato de ducha, con medio cuerpo fuera del desagüe, padeciendo lo que sólo podían ser los últimos estertores antes de pasar a ser invitado de la Gran Dama. Reprimiendo mi asco inicial por su aspecto y olor, entré en el plato de ducha (al que, por cierto, hay que pasarle un antical urgente) y me arrodillé junto a la estrambótica criatura. El pequeñín hablaba entrecortadamente en un idioma desconocido, y al ver que no me era posible comprenderle introdujo su manita en un zurrón que llevaba colgado a un costado y me tendió un diminuto papiro. Estaba tan empapado como su portador, por lo que me costó más que un parto desdoblarlo con mis torpes dedos de gigante sin que se resquebrajara. Era un mapa. Alcé mi vista hacia el ser, interrogándolo con la mirada, pero antes de que este pudiera decir más una fuerza invisible tiró de él con violencia haciéndolo desaparecer por el desagüe. Lo último que oí fueron sus gritos de auxilio, como un eco cada vez más lejano, y un rugido felino que hizo reverberar los huesos de mi cráneo. Incrédulo ante lo que acababa de presenciar, volví a la cama, donde traté de encontrar explicación al mapa y la misteriosa caligrafía de su leyenda. Pero después de un rato me aburrí, tiré el papiro a la papelera, me hice un Nesquick y me volví a dormir) y saltaremos directamente a lo interesante, la mañana siguiente.

He de decir que por las mañanas no soy zorro. En serio. Pongo el despertador a las siete menos diez para levantarme a y cuarto, y no es fruto de la pereza o de una mala noche; simplemente necesito un tiempo de carga, como cualquier ordenador. Sin embargo esa mañana fue diferente. Me levanté de un salto, me eché un agua por la sobaquina, me vestí y desayuné viendo un partido de la liga inglesa de fútbol, creo que repetido (si aquí es de día en Inglaterra no puede ser de noche, ¿no?). Todo eso con un runrún de fondo que me decía que se me olvidaba algo. Antes de salir por la puerta comprobé que lo llevaba todo: las llaves, las gafas, el móvil... Incluso los calzoncillos (no quería volver a tener un problema con el botón de los pantalones frente al colegio de monjas y vérmelas otra vez con una demanda). Todo estaba en su sitio.

Mientras esperaba el ascensor, me vibró el móvil. Uno de mis compañeros del trabajo no podía venir a hacer la puesta en común, que nos arregláramos solos. ¿Puesta en común? ¿Qué puesta? Puesta, puesta, puesta, pues... Mierda.

Pa'dentro otra vez, corre al portátil, enciéndelo, mete el pendrive, copia los archivos (este pendrive está conectado a un puerto USB lento, puede tener probleCancelar), saca el pendrive, sal corriendo, llama al ascensor, entra, sal, entra en casa, apaga el ordenador, cierra la puerta al salir, espera al ascensor que ha bajado solo al aparcamiento...

En fin, un desastre. Hagamos otra pequeña elipsis en mi trayecto a la biblioteca (baste decir que casi me veo envuelto en un choque múltiple causado por un taxista borracho parado en medio de la carretera ante una mancha de aceite que juraba y perjuraba era Jesús con grelos). Y entremos en la facultad de ADE (la de derecho al parecer no tiene glamour para hacer un trabajo), al trote a ser posible, porque acaba de empezar a llover a cántaros. Pobre Jesús.

En la biblioteca, ya reunidos y metidos en el trabajo, las chicas clamaban sangre. Querían terminarlo de una vez y no teníamos los datos de Nach.

-Ni los tuyos -puntualizó una de las compañeras.

-Tranquiiiila, smiley que mueve los brazos (todos hemos hablado así alguna vez). Que lo mío está en el pen, y ahora llamo a Nach para lo suyo.

Qué feliz era en aquel momento. Qué pocas preocupaciones. No era consciente de que la tragedia se había fraguado, que ya no era dueño de mi destino, que no había nada que pudiese hacer para cambiar el curso de los acontecimientos. Hagamos una pequeña pausa.

[SU PUBLICIDAD PODRÍA ESTAR AQUÍ]

Total, que llamé a Nach y nos dió los datos de su test MOW (¡maldito, maldito test de motivación laboral!). Así que ni corto ni perezoso, me dirigí a uno de los ordenadores de la biblioteca (desde donde os estoy escribiendo ahora, por cierto. A estas alturas ya deben haberme robado todo lo que dejé sobre la mesa), y enchufé el trasto (definitivamente no hay manera de conectar algo que se llama pen a una ranura sin que suene a chascarrillo sexual). Doble click en el icono. Sytem error. Vaya por Dios.

Como estos ordenadores son una mierda, no le di importancia y me fui a otro. Doble click. System error. Vaya por Dios. Al tercer intento más que un ratificación tuve un dejà vu. Temiéndome lo peor me acerqué al mostrador de la biblioteca.

-Oye, que tenéis todos los ordenadores rotos.

-¿Cómo?

-Que no me leen el pendrive.

-¿El pendrive está formateado?

-Es de ocho gigas (Duh!)

-Es que no leen pendrives.

-Yo he visto gente usar pendrives.

-Es que no son ordenadores de verdad.

-...

-...

-¿Y un sitio con ordenadores de verdad?

-El aula de informática.

-¿Tenéis en esta facultad?

-Por supuesto.

-¿Dónde?

-No tengo ni idea.

Mientras volvía al carrel a buscar a una de las chicas iba pensando que nunca se tienen conversaciones lo suficientemente estúpidas. Asomé la cabeza por la puerta con cara de cachorrito.

-Que los ordenadores de la biblioteca no leen pendrives.

-Sí que lo hacen -me contestó Lora.

-Es que no son ordenadores de verdad -contesté muy serio. Lora arqueó una ceja.

-¿Tú pendrive está formateado?

-Dios... Que si me puede acompañar una al aula de informática, que no tengo aquí mi número de niu y la clave, así lo imprimo y a tomar por culo.

Lora se levantó y sacó unas hojas de su cartapacio.

-Yo misma. ¿Sabes dónde es?

-Algo me ha dicho el bibliotecario.

Bueno, dejad que os diga que la facultad de ADE es el edificio con más recovecos que he visto nunca. Los despachos de los profesores tienen una falsa estantaría que oculta una barra por la que deslizarse hasta el aparcamiento, no os digo más. Pero dimos con ello tras un rato de búsqueda y de preguntar a todas las chicas que nos encontrábamos. Ejem. Nos agenciamos un ordenador, y Lora introdujo su número de niu y clave. Error. Volvió a teclearlo todo. Error.

-¡¿Pero qué cojones...?!

-Creo que esto ya lo he vivido...

Así que nos dirigimos a El Despacho del Becario. Un sitio horrible, que era... bueno, un despacho de becario. Anodino y con fotocopias de chistes gráficos (estuve a punto de preguntarle dónde tenían el clásico: "No hace falta estar loco para trabajar aquí, pero ayuda"). Lora empezaba a tener un tic nervioso en la ceja, pero pensé que no era buena idea hacérselo notar.

-Mira, que no me deja entrar en los ordenadores.

El chico ni siquiera levantó la vista de su teclado.

-¿Estás dada de alta?

-Estoy matriculada -Lora se frotaba la ceja.

-Eso no es suficiente [¡Puta! -Escupitajo-]. Tengo que darte de alta.

Lora le tendió el folio con los datos y el informático empezó a usar su mojo con el ordenador. Al cabo de cinco minutos, preguntó:

-¿Tú no serás de relaciones laborables, no?

Lora y yo nos miramos.

-Si -contestó ella señalando la hoja que el chaval tiene ante las narices.-. Lo pone ahí.

-Pues entonces no te puedo dar de alta. Sólo es para alumnos de ADE y empresariales -y sin más siguió a lo suyo, informateando sin ni un adiós muy buenas.

Salimos del despacho arrastrando los pies con cara de WTF. Nos miramos. Creo de verdad que Lora debería mirarse el tic de la ceja. Empiezo a pensar que quizá haya una fuerza superior a mí que quiere impedir que saque los datos del ordenador. Quizá si lo hago provoque la Tercera Guerra Mundial u otra glaciación. Cosas más raras se han visto (como, por ejemplo, la ceremonia de los Oscars en la que Titanic se llevó once estatuillas).

Pero no estaba dispuesto a rendirme tan pronto, así que la arrastré de nuevo al aula y a la primera chica atractiva que vi le pedí ayuda. Dio la casualidad de que no hablaba muy bien español, pero era una chica muy dada, que de hecho nos dio su cartera y nos dijo que en una de las cremalleras estaban los datos que buscábamos.

Metí mi enorme pen en la estrecha ranura de la torre y me sentí como Dios. ¡Por fin, pese a todas las adversidades, iba a lograr sacar los putos archivos del puto pendrive! ¡Que se jodan las adversidades, que le den al destino y a las fuerzas superiores! ¡Yo, el Zorrocloco, os he venci...!

-No te lee el pendrive. ¿Seguro que está formateado?

-Esto tiene que ser una broma... <---- Ojo, cuando alguien pronuncia esta frase en voz baja y con una mueca que le descubre los incisivos es que está muy quemado. Así que volvimos al despacho del becario gurú y le expliqué todo el rollo. El tipo nos miró como sólo un admin mira a un loser, y nos habló en estos términos: -Qué raro. Dicho lo cual salió de su cueva, entró en el aula, sacó el pendrive de la torreta y lo introdujo en la que estaba al otro lado de la pantalla. -Listo -dijo. Y un segundo después se había ido, dejándonose ciegos por sobreexposición a su alucinancia. Sintiéndonos un poquito más tontos, volvimos a sentarnos frente al monitor y, esta vez sí, entramos en el pendrive (aunque el efecto dramático se había perdido en gran parte). En la pantalla aparecieron una docena de iconos, casi todos películas. -¡Eh, mira, tengo "La loca historia de la Guerra de las Galaxias"! -exclamé mirando a mi compañera con júbilo. La sonrisa se me congeló en los labios al ver su semblante. -¿Dónde están los archivos, Zorro? -¿Cómo que dónde? Están aquí, están... eh... Eh... En el interior de mi cabeza, Wally y Carmen Sandiego se partían el culo mientras decían: "¡Chaval, no podemos decirte dónde están, pero sí podemos decirte dónde NO están!"

-Te juro por Dios que yo metí los archivos en el pen.

-Ajá.

-Te lo juro, no sé cómo han podido salirse. Quizá es que me metí el pen en el bolsillo boca abajo, ¿puede haber sido eso? Es de ocho gigas.

-Volvamos a la biblioteca.

-Espera, creo que puedo...

-Volvamos. A. La. Biblioteca.

-Siseñora.

Hagamos un pequeño parón, porque me acabo de dar cuenta de que este post es jodidamente largo y que probablemente haya perdido la gracia hace un rato XD Así que dejad que resuma un poco: tras veinte minutos de excusas y ahora-qué-hacemos (el Chapulín Colorado nunca aparece cuando lo necesitas), decidí volver a hacerlo todo desde el principio en uno de los no ordenadores de la biblio. Anotaría los resultados del test y la gráfica en el cuaderno, y volvería a hacer los comentarios en casa. Como no tenía los tests originales, simplemente me inventé los datos para que dieran dos perfiles diferentes (otro día tengo que comentaros cómo se hacen las investigaciones de campo de psicología en mi universidad, de la que salen estudios de verdad; sus cagaréis). Ya habíamos perdido media mañana, no era cuestión también de perder la otra media. Además, si hay algo que odio es la incompetencia, así que como comprenderéis estaba muy cabreado conmigo mismo.

Tardé casi media hora en hacer los dos tests. Sólo me quedaba pasar los resultados al excel y que me calculara los valores de la gráfica, y podríamos terminar el puto trabajo de una vez. Fue entonces, justo cuando clické en el icono del excel, cuando el navegador se quedó en blanco. Literalmente. El mensaje de la barra del navegador no podía ser más claro: "Esta aplicación no puede ejecutarse en este sistema". Os juro que algún dia entaré en la biblioteca con un bate y empezaré a aporrear no-ordenadores. Agotado (y por qué no, también partido del culo). Volví al carrel.

-Chicas -dije.- Coged vuestras cosas y vamos a desayunar. Será mejor que olvidemos que esto ha pasado y quedemos el lunes sin falta para la puesta en común y entregarlo sobre la marcha.

La puntilla a ese día la obtuve al volver a casa, calentar el almuerzo y abrir la carpeta de las pelis para relajarme un poco.

-Vaya, vaya... O sea que aquí es donde había copiado los archivos...

Cualquiera diría que mi odisea con el trabajo había acabado ahí. Sip. Pero es que hay mucha gente ingenua por ahí (yo el primero). Y en mi ingenuidad me puse a ver una película sin pensar más en ello. Ya tendría tiempo de pasar los archivos al pendrive durante el fin de semana.

Saltemos ahora de la tarde del viernes al domingo por la mañana (en realidad no puedo contaros lo que ocurrió en ese lapso de tiempo; el Código de Honor de los Asha me lo impide. Sólo puedo decir que finalmente descubrí el misterio que ocultaba el pequeño papiro de mi papelera -qué bien suena: pequeño papiro de mi papelera, pequeño papiro de mi papelera...- y que nunca, jamás, debéis pensar en cucarachas cuando tengáis los ojos cerrados en la ducha). Tras desayunar, acudí al PC para comprobar el correo. Mientras esperaba a que el ordenador arrancara, pensé en el tiempo que llevaba sin actualizar, y en que precisamente el otro día había hecho un tira cómica en una página web... En ese fatídico momento, mis ojos se posaron sobre el pendrive, allí solito, encima de la mesa, con pinta de no haber roto nunca un plato.

-Hostia -me dije a mí mismo.- Tengo que pasar los archivos al pendrive antes de que se me olvi...

Y en ese justo momento el diferencial de mi casa saltó.

-Joder -me reí.- Esto es para llevarlo al programa del Íker Jiménez ese...

A lo lejos pude oír a mi madre salir refunfuñando de la cocina y volver a subir los plomos. El PC volvió a revivir. Los plomos volvieron a saltar. Esta vez el ordenador había hecho "un ruidito raro".

Y esa, querido amigos, es la historia de cómo me quedé sin portátil, y de cómo es posible que no tenga otro hasta mediados de enero, con suerte -que la cosa está mu malamente.- Cualquiera pensaría que finalmente, los hados me habían vencido. Pero es que hay gente muy ingenua por ahí. Esa misma tarde fui a casa de un amigo, y por tercera vez realicé el mismo trabajo (aunque como las tres veces me he inventado los valores, han sido tres trabajos distintos, pero da igual). Pude pasar los archivos al pendrive, imprimirlos luego, y hacer finalmente la puesta en común. Una vez más se demuestra que no existe eso que llaman destino, que no existen los dioses ni la mala suerte, pero también que las casualidades son muy putas. Estoy a diez minutos de entregar mi parte del trabajo final (hoy es el último día), y tengo todo lo mío bien guardadito en mi mochila, en mi sitio de la biblio. Mirad, desde aquí puedo verlo y todo. Mis apuntes de contabilidad bien desperdigados sobre la mesa para dar la sensación de que me acabo de levantar, mi chaqueta colgada de la silla, y mi mochila en el suelo, al lado. Espera un momento... ¿¿Dónde cojones está mi mochila??

17 comentarios:

Losselith dijo...

sicologíaaaaaa!!!!
xDD
dioses, yo también lo odio, pero quería chincharte

¿2 pares de calcetines con 15 grados? uhtedeh ehtáih fatá

me he leido el post por pura curiosidad, a ver qué co*o pone para ser tan largo...

algún día un bicho llamado Nuevas Tecnologías dejará de jugar al parchís con nosotros como fichas y empezará a dar por saco de verdad

kuching dijo...

Dios, cómo me recuerda a las enrevesadas situaciones por las que he tenido que pasar yo en la fuck.

Por un momento me sentí allí de nuevo. Una mezcla de pánico y ansiedad que no veas, oiga.

Anne dijo...

(nolodigasnolodigasnolodigasnolo...)

Esto... con mac no pasaría.

(¡MIERDA! ¡semascapao! XDDDDDD)

¿Cómo es posible que los ordenadores de la biblioteca no sean ordenadores? ¿Hay alguna broma oculta que no entiendo? O.O

Odio tu portátil. Odio la tecnología. Te echo de menos. ¡Vente yaaaaaaaaaa!!! ;_____;

rotskull dijo...

Vaya aventura. Eso con un Mac no te ub...
;). Es broma!!! Yo quiero ver esos No-Ordenadores de la biblioteca :D administrar esa red tiene que ser todo un entretenimiento.

H@n dijo...

ves?a esto me refería, me lo he papado enterito, de cabo a rabo, con mi gremling al lado, leyendolo en voz alta y riendonos las dos...

un minuto de silencio por tu portatil

te acompaño en el sentimiento

Aniña dijo...

por dioxxx qe 15 grados no es frio

dichosa tecnologia
el final me encanto... y en lo del centro lo siento pero me salieron carcajadas jajaja
muy fuerte

xD


besitos

Joey (Josephine) dijo...

Pobrecito, snif, sólo puedo añadir:

"ven a llorar a mi hombro, te doy un abrazo asexual"
:)

que lo pase usté bien con MI amiga :P
jurjurjur

Ire dijo...

Pobre!! pero que ganas tenía de leer algo así!
Por cierto...te quejas de vicio! 15 grados?? eso aquí a estas alturas es la gloria!!

Me has recordado a los pobrecillos que vienen a consultarme que no les va el pen y yo evado raudamente diciendo que prueben en otro ordenador y si no va yo no le puedo hacer nada, que ese no es mi trabajo, que será culpa del pen porque nadie más se queja...
La próxima vez tendré más consideración, pero realmente no puedo hacer nada...

peibol dijo...

En primer lugar, te cedo el puesto de blogger con entradas más largas, enhorabuena ;D

Lo de los ordenadores en la universidad es de juzgado de guardia; no funcionan con los programas que todos conocemos, la visualización de páginas es muy penosa, y además no lee los pen drives; cuando lo dices, te dicen que debes formatearlo... ¿cómo voy a formatearlo si lo que tengo dentro es con lo que quiero trabajar?

Ah, pues pon una reclamación, a mí no me mires - te contestan ellos :s

¿Moraleja? Lo mejor en estos casos es trabajar directamente en el aula de informática, que no da problemas.

peibol dijo...

(Me resultaba muy largo para ponerlo todo en un comentario)

Lo de los trabajos inventados es triste pero cierto, pero en mi carrera, que te mandan unos mil, llega un momento en que mandas la objetividad y el rigor a tomar por saco. Ahora que dices lo del MOW, ¿se trataba de "Psicología Social del Trabajo"?

Saludos y bienvenido

abisal dijo...

Y qué tal tu cordura después de todo esa tortura?

El Zorrocloco dijo...

Vuelvo a tener ordenador!! BWA-HA-HA-HA-HA!!

Losse, hazme un plis: alza tu mano izquierda por encima de tu cabeza y descárgala sobre tu nuca de mi parte. "Sicología..." Hmfh! ¬¬

XDDDD

Eh, que el frío de Tenerife es húmedo. Y tal. XDDDD

Kutching, bienvenido! Espero no pasar muchas más como esta o acabaré volviendome loco y entrando en la facultad a disparar a todo el mundo armado con un tirachinas.

Anne, ten cuidado, no vaya a ir Marcelino a por tu mac en forma de hermano pequeño... XD

(Que nadie mire) Yo también te he echo de menos, jo...

Rotskull, no la animes, que se crece XDDD Aunque ya sabe lo que tiene que hacer si tanto quiere verme con un mac, que los reyes llegan ya... (Silbidito disimulado XD)

Tío, si logras hacer que esa red funcione serías $Deity XD

H@n, eh, por lo menos alguien se ha reído XD Cuando lo releí yo hasta me dio pereza terminarlo XDD Saludos a tu grembling XDD

Y gracias por animarme a escribir ^^

Joey, el día que te vea te diré: "Ven a darme un abrazo casto y dos besos puros!" XD Para whathefuckismo de la gente a nuestro alrededor XDD

Ya te contará Anne cómo nos lo pasamos, ya te contará (para whathefuckismo de Bartu, acoplado a vuestra mesa de la cafetería XD)

Ire, eres una de ellos! XDD Nah, tú sólo eres un pobre currante circunstancial, pero un bibliotecario debería saber manejar las cosas de su biblioteca. Hombre ya. He dicho.

Queréis que me pasen cosas malas para leer mis posts de mala baba ;___; XDDD

Peibol, es un honor recibir este galardón XDDD ¡Soy el blogger más petardo! XDDD

Menos mal que no soy el único que se flipa con la birria que tenemos. Sistema Utcu. Tócate los huevos.

¿Tú también has oído la anécdota del parapente? XDD A que vas a estar en psicología... XDDD

Buf, Abi... Mejor no pasar por algo así de nuevo. Sólo por si las moscas XD

Me alegra verte por aquí ;)

La exorsister dijo...

A los no-ordenadores yo les he bautizado como "mini-yos" (también los tenemos en la biblioteca de química) porque son unas pequeñas torres, algo mayores que un disco duro externo que supuestamente están conectadas con un si-ordenador que está en lugar remoto cuya localización no puedo desvelarte.(Si te lo dijera, tendría que matarte)

Lo único que tienen son un par de puertos usb, eso si, que no leen pendrives, y el botón de encendido con algún que otro pilotito luminoso.

Zorrocloco, ¿alguna vez has probado a descargar un archivo de internet (un pdf por ejemplo) y después ENCONTRARLO?? es misión imposible, además si cierras sesión, borran los archivos "allá donde estén", asi que nada de cerrar sesión e ir a la cafetereía a buscar alguien que tenga un master en miniyos, cuando vuelvas será demasiado tarde!!

Las claves del no-ordenador:
1) No uses los miniyos para nada que necesites recuperar. Si el bibliotecario te dice que puedes guaradar tus archivos MIENTE.

2) No confies en su estabilidad, tienen vida propia, cuando necesites guardar se bloquearan y reiniciaran. (si, también me ha pasado, y eso que no trabajan bajo windows).

3) Si aún asi tienes que usarlo, recurre al todopoderoso google, escribe el texto en un mail, o adjunta el archivo a un correo.

Solo así, conseguí trabajar con un miniyo sin perder la cordura.

Moraleja: Usa la sala de informática.

PD: Siento el rollo patatero, yo también los he sufrido y necesitaba expresarme.

Un saludo

El Zorrocloco dijo...

Voy a montar un grupo de apoyo psicológico a los afectados por esas mierdas XDD Me ha gustado lo de miniyos :D

Tendrías que haberme visto al poco de que los pusieran, intentando desenchufar uno bajo la mirada sospechosa de un bibliotecario; se me había colgado justo cuando terminaba de escribir a Anne un mail de lo más meloso-parejil y me tenía que ir cagando leches.

Por cierto, importante! Lo descubrí el otro día. A veces, cuando se cuelgan y sale esa especie de protector de pantalla, recuperan la página que estabas viendo con todos los datos. Lo vi suceder casi cinco minutos después de que se quedara colgado. Menos mal que desde mi sitio se veía la pantalla...

Así que si me permites, añado un corolario a tu segunda clave:

-Si es personal, que sea breve-

Voy a ser el único tonto que apenas pisa la sala de informática, al final XD

P.D.- Enróllese usted cuanto quiera.

P.P.D.- Sabía que era por la Pajarería XD

dudo dijo...

eeer...qué te vi a decir yo, que soy una inepformática de tomo y lomo...
me he reído muchomuchomu...
(peropero, 15grados? sobre cero? tutututututusabes la temperatura que hay ahora mismo al otro lao de mi ventana? el viento aúlla darth vader mode, no te digo más).

rotskull dijo...

Yo haría que esa red funcionara, pero claro... el precio sería proporcional a lo que pese la cantidad de mieda que tiene que tener esos pc's. :D pero nada es imposible para mí.

El Zorrocloco dijo...

Dudo, que anoche había diez grados en La Laguna... claro que hoy por la mañana he mirado el termómetro de Castellón y casi me da algo. Voy a morir XD

Rotskull, me dejas cegado por sobreexposición a tu alucinancia! XD (si no sabes de dónde es esa frase, ve el princpio de Kung Fú Panda YA!) ;)