lunes, 12 de febrero de 2007

Una cita

Como últimamente ando liado e incapaz de concentrarme más que en cierta persona... Aquí os dejo algo que escribí hace tiempo para un certamen de microrelatos y que nunca llegué a mandar. Y no, Niña-Erizo, mis historias no siempre acaban mal para los personajes, no te traumatices. Casi siempre, pero no siempre :P

El conductor es robusto, con bigote y cara de pocos amigos.

Ella es una nadería, escuálida, pálida, mal vestida, con largos alambres negros por pelo, enmarañados y sucios. Normalmente lleva escote, pero en vez de senos lo que veo son costillas unidas a un prominente esternón.

Conmueve su aspecto. Pero el conductor no la lleva porque no tiene dinero.

Ella lo llama de todo, escupe en el cristal y da patadas al costado de la guagua. Él masculla y arranca.

Todas las noches lo mismo.

Ella nunca tiene dinero y cada vez esta más flaca. Se veía venir.

Hoy no había nadie en la parada, por primera vez.

Aún así ha parado. Ha esperado casi cinco minutos con la puerta abierta, escudriñando la noche, hasta que los pasajeros le han gritado.

Mañana no va a estar.

Él volverá a esperar.


Pos espero que os haya gustado. Es jodido escribir cuando tienes un límite de palabras tan pequeño. Nos vemos!