viernes, 28 de diciembre de 2007

Revistas

Buenos días. Hoy empiezo fuerte, que tengo poco tiempo. Estaba cagando anoche –no sé si os ha pasado, una de estas noches que cenas algo que te sienta mal y luego te pasas toda la noche de la cama al retrete, donde te sientas a cagar en modo automático mientras das cabezadas, intentando no perder el equilibrio para no ponerlo todo perdido de ti mismo.- cuando cogí del revistero una revista de esas de mujeres que sólo traen dietas, recetas de cocina y trucos para ser más feliz en general. Abrí por una página al azar y caí en el consultorio médico, donde los lectores envían cartas para pedir consejo. Presuntamente la sección esta llevada por una tal Elena Lance, que aparece muy sonriente en la esquina superior izquierda de la hoja y que inmediatamente me recordó a mí, por el hecho de que ambos somos muy poco fotogénicos.

Bueno, pues como digo, aparecía su nombre, bajo la foto, y su profesión, “médica”… ¡Di que si, Elena! Eres médica, una profesión tan honrada como la de actora o institutora de niños, que además vienen todas de la misma familia de palabras: las incorrectas.

Total, que echando un vistazo a las cartas que habían mandado al consultorio, reparé en una que se titulaba “dolor de rodillas”. Dice tal que así:

“Tengo 49 años y sufro intensos dolores de en la rodillas. El médico me dice que es artrosis y me manda antiinflamatorios. ¿Es realmente artrosis?”

I. H. S., Madrid.

A ver, amiga I. H. S. de Madrid… No pongas tu salud en manos de una mujer que mientras contesta tu carta está inventándose el nombre de una dieta para el siguiente número y pensando en qué va a poner sobre los capricornio y el amor en la sección de tarot. ¡Seamos serios! ¿Vale? El estado te paga una seguridad social, y si tu médico, que ya sé que sólo es un médico, y no puede saber tanto de medicina como un gurú o un santero cubano, pero algo sabe, te dice que tienes artrosis, dale un voto de confianza. Y sobre todo, si vas a pedir una segunda opinión, no lo hagas a una “médica” que publica como carta del mes una sobre el mal aliento y tiene una columna titulada “Enfermedades raras” que más bien podríamos denominar “La columna del hipocondríaco”.

Copón ya.

2 comentarios:

peibol dijo...

Es que una médica da más confianza hombre. ¡Tienes que pensar como mujer consumidora de revistas femeninas!

JuanRa Diablo dijo...

Las revistillas esas son de juzgao de guardia. De juzgados de juezas, claro.
Qué chirrío de oídos, tú :S