jueves, 19 de julio de 2007

Veo, veo

Situación espacio-temporal: sábado, una de la mañana, aparcamientos del Centro Comercial (¡tengo curro nuevo!), interior del coche de Eve.

Intérpretes: Eve, Bunny, Hulka y yo.

-Teníais que haber visto a Hulka el día de San Juan –digo yo riéndome.- Empiezo a cantar: “picaporte, no es que yo me meta ni me importe” [Masculino singular – Rosendo] y salta ella: “¡Eh, yo esa canción la conozco…! Para, pa, pa, pa-pa, parapapa, para, pa, pa… [Éxito house del momento]

Eve, Hulka y yo nos reímos.

-No lo entiendo –dice Bunny con esa voz nasal característica suya. Dan ganas de sonarle la nariz.

Eve, Hulka y yo nos reímos más todavía.

-Dios, tenías que haberme visto, Bunny –comenta Hulka.

-¿Tú me viste? –pregunta la interpelada.

-¿Yo te vi? –pregunta Hulka, que no se acuerda de gran cosa de esa noche.

-¡Ay, Dios! ¿Y dónde? –dice Bunny, visiblemente nerviosa. Algo hizo en San Juan que no quiere que nadie sepa, seguro.

-Te lo está preguntando –interviene Eve.

-¡Yo a ti no te vi! –exclama Bunny sorprendida.

-¡Anda, yo a ti tampoco! -dice Hulka, perpleja.

Ambas parecen repentinamente extrañadas de no haberse visto en San Juan. A mí me comienza a dar “el carcajadote”, que es ese momento de hilaridad en el que ya no eres dueño de tus cuerdas vocales y lo mismo te sale una risa gutural que el pitido de una tetera.

-¿Qué pasa? No lo entiendo –vuelve a decir la brillante mente de Bunny.

Por un momento pienso que me va a dar algo. Encima mi risa es contagiosa, y Eve tiene que parar el coche para no pegársela contra la puerta del parking. Y así todos los días. Yo no sé si es que las buscan así o qué, pero macho, vaya compañeras más raras de curro tengo. Claro que yo tampoco me quedo atrás, y mis despistes comienzan a ser legendarios. El otro día, sin ir más lejos, casi pierdo el medio millón de pesetas que hice durante la tarde :S

Lo gracioso es que ni siquiera me echaron la bronca. En serio. Le puse ojitos de cordero ™ a mi jefa y se le pasó.

-A la próxima, te chillo –me dijo, eso sí.

Es lo que tiene tener cara de “buen chico” (también ™). Para ligar, te comes lo que viene siendo una mierda, pero si pierdes medio kilo, pues tampoco pasa nada. Digo yo que una cosa compensa la otra. Al menos a mí me sale a cuenta, con lo despistado que soy.

2 comentarios:

Cattz dijo...

La verdad es que tienen un diálogo propio de unos besugos, ¿no?
Aunque en mi oficina también decimos tonterías, serán los estrógenos XD

Cattz dijo...

Tarta en preparación. Avise de cuándo estará disponible para recoger su trozo :)